Jubilaciones y Pensiones en Argentina

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Archivo para Reajuste de Haberes

La Anses pide a la Corte que le dé un aval al plan de reparación a jubilados

El organismo cuestiona que los jueces usen un índice diferente al de la ley

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

La Anses comenzó a presentar recursos extraordinarios ante la Justicia para pedirle a la Corte Suprema que avale el índice de actualización con el cual se recalculan los haberes previsionales en el marco del plan de reparación histórica. El organismo presentó sus escritos luego de que la sala II de la Cámara Federal de la Seguridad Social resolviera, semanas atrás, rechazar los pedidos del Gobierno de reemplazar el índice con el que los fallos del fuero obligan a calcular los reajustes a los jubilados que ganan juicios.

La pretensión del Gobierno es que se unifique la manera de hacer los cálculos, ya que la ley 27.260 (de reparación histórica) adoptó parámetros diferentes respecto de los que se ordenan aplicar para la liquidación de las sentencias. Un efecto de estas presentaciones es que se volverán a llevar ante al máximo tribunal causas que ya no se apelaban más y entonces tendrán más demora. “La Corte no fijó posición sobre el índice a aplicar y es lógico buscar su decisión”, explicaron en la Anses.

Según el organismo, el índice de actualización dispuesto por la ley de reparación tiene “razonabilidad y equidad” y refleja mejor lo ocurrido con la evolución de lo salarios (que es lo que se intenta reflejar), mientras que el usado para el pago de sentencias provoca “distorsión e inequidad” y se desvía de las variables promedio de la economía.

La cuestión en conflicto tiene que ver con cómo se calcula el haber inicial de quien se jubila. Uno de los componentes de la fórmula es el promedio de las 120 últimas remuneraciones previas al retiro laboral. Y, sobre todo en un escenario inflacionario, es determinante la forma en que se actualizan los valores históricos de esos salarios.

En junio pasado, un fallo de la sala II, con la firma de los jueces Luis Herrero y Nora Dorado, ratificó el uso del Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción (Isbic) para las actualizaciones, al resolver la causa deCarmelo Di Mario, en la que la Anses había pedido reemplazar esa variable por la fijada por ley. La normativa prevé un índice combinado: los salarios previos a abril de 1995 se ajustan por el Índice de Nivel General de Remuneraciones (INGR) y los posteriores, por la Remuneración Promedio Imponible de los Trabajadores Estables (Ripte).

Para la gran mayoría de los casos, el resultado de usar lo dispuesto por ley en lugar del Isbic es un reajuste de haberes de menor cuantía. En algunos casos, de todas formas, no es así. La Anses, de hecho, afirma que Di Mario, el jubilado del fallo citado, obtendría un haber un 14% superior con el cálculo hecho según el plan de reparación histórica en lugar del índice de los jueces.

El plan se propone ajustar los haberes de los jubilados, hayan hecho juicio o no, en función de los criterios de fallos de la Corte. Uno de ellos es el del jubilado Elliff, referido al cálculo del haber inicial y que es el que ahora genera la controversia respecto del índice de actualización. Hasta ahora se conocieron fallos de uno de los jueces de primera instancia, Juan Fantini, que se alinean con el plan oficial.

Entre los argumentos de la Anses se menciona que en la sentencia de Elliff la Corte no dispuso usar el índice Isbic. En aquella causa, fue la sala II la que, en segunda instancia, había dispuesto el uso de esa variable. La Corte ratificó el fallo, pero el escrito de la Anses explica que “no hay un solo argumento” en la decisión del tribunal supremo “que justifique la aplicación de un índice en particular”, y agrega que es así porque no se le había pedido a la Corte una definición sobre el tema.

En otros apartados del escrito presentado a la Justicia, el Gobierno alega que el Ripte es un índice más estable que el Isbic. Se señala que su variación fue cercana a la del índice general de salarios del Indec entre 2002 y 2006, que es la variable que ordenó usar la Corte en la causa Badaro, para que la Anses elevara los haberes por ese período.

En la brecha entre los índices en conflicto está el por qué de las diferencias que hay en muchos casos entre el haber ofrecido por la reparación y el que podría obtenerse en la Justicia, una cuestión crucial a la hora de decidir la aceptación o el rechazo a la propuesta oficial. Y eso explica el interés del Gobierno para que se ratifique el índice de la ley.

Los jueces de la sala II deberán resolver si aceptan el recurso para que el tema llegue a la Corte. Si lo rechazan, la Anses irá con un recurso de queja al tribunal supremo.

Fecha: 17/07/2017

Subirán los haberes de 13.000 jubilados en junio por la reparación histórica

Para quienes ya cobren por ese plan, se les considerará el nuevo ingreso para el medio aguinaldo que la Anses pagará durante el mes de junio

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Junto con los haberes del mes de junio, alrededor de 13.000 jubilados recibirán su reajuste correspondiente al plan de reparación histórica. Se trata de casos en los que los beneficiarios ya dieron su acuerdo y éste fue homologado por un juez. Fuentes de la Anses dijeron además a La Nación que, con los ingresos de julio, comenzarán a cobrar este incremento cerca de 70.000 pasivos.

En este mes que hoy finaliza, 117.500 jubilados recibieron su ingreso con el ajuste incorporado. Pero en la mayoría de los casos se trató de personas que habían dado su acuerdo a la propuesta oficial de recomposición de sus haberes y estaban todavía a la espera de la homologacion judicial. Por una decisión de la Anses se anticipó el pago antes de la finalización de todos los pasos requeridos por la ley, para quienes cumplieran con determinadas condiciones, como la de tener 80 años o más.

En los meses previos y a partir de septiembre pasado, se les había otorgado la recomposición a casi 900.000 pasivos por la vía de un procecidimiento anticipado, es decir, sin que se cumpliera antes con los pasos que indica la ley. La selección de los beneficiados se hizo, según el Gobierno, siguiendo criterios como la edad, el nivel de ingresos o el monto implicado en el ajuste. Y se dejó abierta la posibilidad de rechazar el aumento para quienes prefirieran ir a un juicio.

Cuando se trata de acuerdos homologados, además del reajuste del ingreso mensual se percibe el retroactivo que se haya acumulado desde el momento en que el jubilado y su abogado hicieron la firma del acuerdo. Este último trámite, necesario para la validación del aumento, se hace una vez aceptada la propuesta en la página web de la Anses (tras ingresar con clave de la seguridad social para acceder a los datos personales), y recurriendo a una oficina de la Anses o a una sucursal bancaria que cuente con un tótem (lector de datos biométricos), ya que el acuerdo se suscribe con la huella digital.

Además, si se trata de un jubilado que le había hecho un juicio al Estado por el reajuste de sus haberes -al cual renuncia si elige aceptar la propuesta de la reparación histórica-, corresponde que cobre un retroactivo. El 50% de ese monto se recibe en forma inmediata, según lo dispuesto por la ley, y la mitad restante, en 12 cuotas trimestrales que se irán ajustando según el índice de movilidad, es decir, en un plazo total de 3 años.

Para quienes hayan recibido o reciban en junio su ajuste por reparación histórica, el medio aguinaldo se calculó sobre el nuevo haber, según explicaron en la Anses. El organismo anunció que pagará ese beneficio a todos los pasivos junto con los haberes de junio. El calendario de pagos comienza mañana, jueves 1°, con los titulares de pensiones no contributivas que, según la terminación de su número de documento, tendrán como primera fecha de pago entre mañana y hasta el miércoles 7.

Los jubilados y pensionados del sistema contributivo con un ingreso mensual de hasta $ 7266, tendrán disponible su dinero entre los días 8 y 22 de junio (según el grupo de pago en el que estén incluidos). En tanto que quienes perciben por arriba de esa cifra, cobrarán entre los días 23 y 29 de junio.

En el plan de reparación histórica, en tanto, aún hay muchos casos que esperan conocer la propuesta oficial de aumento de haberes, para decidir su aceptación o rechazo.

Fecha: 01/06/2017

Reparación histórica: ya ajustaron el haber de más de un millón de jubilados

Lo dispuso la ley del blanqueo. La mayoría percibe más de 1.500 pesos mensuales. Aún falta otro millón de jubilados.

Por: Ismael Bermúdez

Para: Diario Clarín

A ocho meses del inicio del programa de Reparación Histórica, la ANSeS está pagando los reajustes a más de un millón de jubilados y pensionados. Son montos de los más variados.

En una punta, con reajustes inferiores a los $ 500, hay más de 200.000 jubilados, es el 20% del total.

Y en la otra, con más de $ 6.500, poco más de 100.000 jubilados, el 10% del total. En tanto, unos 250.000 jubilados tienen incrementos entre 501 y $ 1.500, otros casi 300.000 entre $ 1.501 y $ 4.000, y unos 170.000 entre $ 4.001 y $ 6.500, de acuerdo a las cifras de la ANSeS. Es decir, que para más de la mitad (55%) el reajuste supera los $ 1.500. Mientras que para el 45% es inferior.

Esta dispersión en los montos de los reajustes se explica porque, en base a la Reparación Histórica, la ANSeS recalculó el haber inicial de los jubilados, que depende de los sueldos de los 10 años anteriores al retiro jubilatorio, en base a nuevos índices de actualización.

De ese re-cálculo surgió que, de los 6 millones de jubilados y pensionados, a poco más de 2 millones les correspondía el reajuste que, a su vez, dependía del haber y de la fecha de inicio de la jubilación.

Por el llamado “procedimiento abreviado” la ANSeS habilitó el pago anticipado a un millón de jubilados, en especial a los mayores de 80 años, los que tienen un reajuste inferior al equivalente a un haber mínimo y quienes no hayan podido registrar su huella digital por padecer problemas serios de salud, dejando para más adelante el trámite de la homologación. “En estos reajustes se encuentran al pago las primeras 10.000 homologaciones de los 33.726 acuerdos aprobados por la Justicia de quienes ya aceptaron la propuesta”, informó la ANSeS.

En promedio, el aumento de los reajustes del millón incorporado al programa es de $ 3.040, pero la mitad percibe menos de $ 1.600. Y el 43% de los beneficiados, con el reajuste pasaron a cobrar por encima del haber mínimo. Hasta ahora, la gran mayoría los reajustes abarcan a los jubilados y pensionados que no hicieron juicio. De los 450.000 que están en juicio o con sentencia firme, aceptaron la oferta de la ANSeS poco menos de 3.000 jubilados. Y la razón es que en este segmento es muy grande la diferencia entre la oferta oficial y la que surge de las demandas en la Justicia debido a la aplicación de índices de reajustes diferentes.

Emilio Basavilbaso, titular de la ANSeS, le dijo a Clarín que el dinero recaudado del blanqueo, cuyo destino es financiar este programa, permite pagar las retroactividades y los reajustes de haberes de los 2 millones de beneficiarios hasta el final de 2018.

En tanto, en breve se conformará el Consejo de Sustentabilidad Previsional para presentar un proyecto de reforma previsional.

Aunque se fijó mediante el decreto 894/16 que los organismos públicos no deben considerar los reajustes sobre el haber mínimo que surgen de la Reparación Histórica, Eugenio Semino, Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, le dijo a este diario que “muchos jubilados están pidiendo que no les apliquen el reajuste”.

Semino razona que por un reajuste insignificante, de menos de $ 150 o $ 500 , esos jubilados pasan a cobrar por encima del haber mínimo y pierden los beneficios de los subsidios provinciales, municipales o del mismo PAMI, de mayor valor ya que no variaron las normativas de los programas de otorgamiento”.

Semino agregó que como el PAMI, en su nueva normativa para el descuento del 100% en medicamentos requiere que el afiliado no supere un haber mínimo y medio, nos encontramos con muchísimos casos que se les dio de baja sin que hoy puedan comprar la medicación”.

En tanto, los abogados previsionalistas insisten en que en muchos casos, el reajuste es inferior al que surge de la jurisprudencia judicial.

Y la diferencia es aún mayor entre aquellos que están en juicio o tienen sentencia firme.

Por cierto, la ANSeS se fijó como meta completar el ofrecimiento de los reajustes hasta alcanzar los más de 2 millones de jubilados en el curso de este año.

Fecha: 09/05/2017

Jubilaciones, en el eje del debate

El anuncio de la suba de haberes de marzo vino con una fuerte polémica por un cambio que se pretendió hacer; la historia y la situación del sistema de actualizaciones que quedará sujeto a una reforma

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

De qué manera garantizar que el ingreso cobrado por primera vez por quien se jubila no pierda con el tiempo su valor, es la cuestión de fondo que está detrás del debate que ganó protagonismo en los últimos días. El tema de la movilidad jubilatoria, de hecho, se ubicó en el eje de las noticias luego de que, el miércoles pasado, la Anses anunció la intención oficial -frustrada por la reacción política adversa tanto de la oposición como de sectores del propio oficialismo – de modificar la reglamentación que rige para aplicar la fórmula prevista por la ley 26417 para calcular qué porcentaje de recomposición deben recibir los ingresos.

Por la vigencia de esa norma, a partir de marzo de 2009 las prestaciones del sistema jubilatorio nacional que gestiona la Anses se actualizan en los meses de marzo y septiembre de cada año en función del resultado de una fórmula matemática que contempla la variación de los salarios y de los recursos impositivos que recibe el organismo previsional para hacer frente a los pagos.

La historia de la ley de movilidad demuestra cómo muchas jubilaciones fueron usadas como variable de ajuste durante varios de los años inflacionarios que siguieron a la grave crisis de inicios de este siglo. El debate y la aprobación de la norma llegaron tiempo después de que la Corte Suprema de Justicia les ordenó a los poderes Ejecutivo y Legislativo poner en marcha un mecanismo de ajustes para los haberes

Esa sentencia fue dictada en 2006, pero meses después, ya en 2007 y sin ley alguna, los jueces declararon, en la resolución de la demanda del jubilado Adolfo Badaro, la inconstitucionalidad de la decisión política que habían tomado los gobiernos de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, de dejar congelados entre 2002 y 2006 los ingresos de cientos de miles de pasivos que cobraban más que el haber mínimo (en muchos casos, con haberes igualmente bajos). Y resolvieron que el Estado debía aplicar una actualización, en lo referido a ese período, equivalente a la variación de un índice de salarios.

En octubre de 2008 la ley de movilidad fue aprobada sin que se previera hacer correcciones hacia atrás. Y hubo en los años siguientes una cantidad récord de juicios contra el Estado. También aportó a la elevada litigiosidad otra cuestión sobre la que la Corte se expidió a favor de los jubilados. Ocurre que, cuando alguien se jubila, una de las variables que integran la fómula de cálculo del haber inicial es el promedio salarial de los últimos 120 meses en los que se hicieron aportes. Cuando los jueces resolvieron la demanda que el jubilado Alberto Elliff había presentado sobre punto, dijeron que los valores históricos de esos ingresos debían actualizarse debidamente, porque de lo contrario se subestima el haber.

A partir de la ley de movilidad, la actualización de salarios se hace aplicando los mismos porcentajes con los que suben las jubilaciones. Por eso, según advierte el abogado y consultor internacional en seguridad social, Alberto García Rapp, cualquier cambio en el índice como el planteado esta semana tendría impacto no sólo para los jubilados actuales, sino también para los del futuro. O, al menos para quienes están próximos a jubilarse (el Gobierno está planteando una reforma integral de la ley jubilatoria hacia 2019, con lo cual podría cambiar tanto el cálculo del haber inicial como la movilidad).

“Eso es algo que no habría que perder de vista”, dice García Rapp, quien señala que en la historia de nuestro país, el nivel de judicialidad del sistema previsional estuvo vinculado al desfase entre inflación y monto de las jubilaciones. De hecho, las grandes causas de los litigios tienen en su centro a la cuestión de la movilidad. La mayoría de los litigantes, de hecho, son quienes piden que a sus ingresos se les apliquen los criterios de las mencionadas causas de Badaro y Elliff. Además, el ajuste de los haberes según los lineamientos expuestos en esos dos fallos es el espíritu con el que surgió el plan de reparación histórica que puso en marcha la Anses y que promueve acuerdos entre jubilados y el Estado para intentar reducir la litigiosidad, logrando que se desista de causas en trámite o evitando que se inicien nuevas.

¿Cómo fue la relación entre inflación y aumentos de jubilaciones? En el momento de la puesta en marcha del sistema de la movilidad, las jubilaciones mínimas habían sido incrementadas en mayor medida que la variación de precios, pero para quienes ganaban algo más (por haber aportado más) la pérdida de poder adquisitivo (que sólo puede recuperarse vía acción judicial o, ahora, con el plan de reparación histórica) había llegado a ser de hasta el 40%. A partir de allí, de los 8 años con aplicación de la ley de movilidad, hubo 6 en los que los ajustes superaron al incremento promedio de los precios, si se sigue el índice de inflación de las consultoras privadas difundido por legisladores en el Congreso.

El año con mayor brecha positiva para los jubilados, si se tiene en cuenta la diferencia en puntos porcentuales, fue 2011, con un aumento de haberes de 37,06% (es el acumulado entre las subas de marzo y septiembre) y una inflación de 22,43%. El año previo, la diferencia había sido más modesta: las variables fueron de 26,5% y de 24,93% respectivamente. El hecho de que la movilidad le ganara a los precios en esos años es una consecuencia de que el índice no está directamente atado a la inflación “sino al promedio de salarios y a los recursos disponibles del Estado”, según afirma el abogado previsionalista Adrián Tróccoli.

Claro que hubo también dos años en los que el saldo resultó negativo: 2014 y 2016. En el primer caso, las jubilaciones subieron en total un 30,47% contra un alza de precios promedio de 38,49%. Y el año pasado el alza de los ingresos fue de 31,68%, también muy por debajo de la inflación, estimada en el 40,71%.

La caída de poder adquisitivo en 2016 fue una de las cuestiones que hizo ver como más inoportuna la decisión del Gobierno de hacer en estos días una corrección en el cálculo. Más allá de la búsqueda de exactitud (y del efecto fiscal, ya que según surge de estimaciones oficiales el Estado se habría ahorrado $ 3000 millones), lo cierto es que la reformulación daba un resultado a la baja para la actualización de ingresos, en un contexto de caída del poder de compra. Finalmente, con la cuenta hecha tal como se venía haciendo antes, la suba de marzo será de 12,96% en lugar del 12,65% anunciado inicialmente por la Anses.

Para Tróccoli, la cuestión técnica vinculada a la malograda modificación “debe ser corregida”, pero no de la forma y en la oportunidad en que se quiso hacer. “Desde el cambio de Gobierno se han intentado regularizar políticas de Estado referidas a los jubilados con buenas intenciones, pero algunas medidas parecen olvidar que las jubilaciones son demasiado bajas para que sean la variable de ajuste”, dice el abogado.

El error que, según los funcionarios, se cometió hasta ahora en el cálculo, está referido a cómo se calcula la variación que tuvo la cantidad de recursos tributarios que recibe la Anses para pagar jubilaciones (en gran medida el sistema depende del IVA, Ganancias y otros impuestos). Esa variable se incluyó para que el compromiso de actualizar haberes esté vinculado, además de a los salarios, a los recursos. El problema, describe Tróccoli, es que como hay impuestos con base anual (su vencimiento es una vez al año y el cobro se concentra en una época, más allá del pago de anticipos), resulta imposible calcular variaciones semestrales “como ordena la ley de movilidad”. Lo que ordena hacer la reglamentación vigente, agrega en coincidencia con la explicación oficial, arroja un resultado que no refleja fielmente lo ocurrido con la variación de recursos.

¿Qué hacen otros países?

Una cuestión que saltó a la vista en estos días es la complejidad de la fórmula de actualización. La polinomia puede tener sus ventajas, sobre todo con alta inflación, pero en el mundo no es usual tener sistemas así.

“Las pensiones tienen casi siempre movilidad y el índice depende del objetivo o de la visión que tenga el país”, cuenta Rafael Rofman, líder del Programa para la Educación, la Salud, la Protección Social, el Trabajo y la Pobreza, América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Así, según describe el funcionario, existen tres ideas guías: la primera es la de asegurar que las personas mantengan su capacidad de consumo y, en este caso, el índice de precios al consumidor es la variable más utilizada. Es el caso de Francia o Italia

El segundo criterio es el que surge de entender que la jubilación es una sustitución del ingreso laboral; entonces, la lógica indica seguir la evolución de un índice salarial. Ejemplos de este tipo de movilidad son Dinamarca y Holanda.

El tercer criterio es el de los países que deciden compartir con los jubilados las mejoras en la productividad de sus economías. Eso es lo que hizo hasta hace un tiempo Suecia, según cita Rofman, al ajustar las pensiones según la variación del PBI por habitante. Y es lo que hacen Portugal y Grecia, aunque en estos casos incluyendo la variable en una fórmula que considera también lo que ocurre con los precios.

“Los países tratan de hacer algo simple y que genere expectativas claras”, resume Rofman, quien cree en la validez de poner el tema en debate. ¿Una meta? Que sea más simple y entendible para todos.

Fecha: 19/02/2017

Reparación Histórica: los jubilados podrán tramitar gratis el reajuste de haberes

“Es una solución para quienes les corresponde la Reparación, que no hicieron juicio y necesitan asesorarse”, expicó Basavilbaso. Cuánto cobrarán los abogados.

El Gobierno firmó un acuerdo con la Defensoría General de la Nación que les permitirá a los jubilados y pensionados tramitar en forma gratuita el reajuste de haberes por la ‘Reparación Histórica’.

El acuerdo estipula que la ANSeS se hará cargo de los honorarios y abonará al Ministerio Público de la Defensa un monto fijo de $ 1141 por abogado que trabaje en dicho proceso.

El convenio fue suscrito por el director Ejecutivo de la ANSES, Emilio Basavilbaso, y la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez.

Esta firma es una solución para aquellos adultos mayores a los que les corresponde la Reparación Histórica, que no hicieron juicio y necesitan asesorarse para poder elegir lo que más les conviene”, señaló Balsavilbaso.

También, remarcó que ya se había logrado un convenio con el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal y ahora, con este acuerdo, “habrá defensores públicos oficiales y coadyuvantes en todo el país dispuestos a brindar asesoramiento gratuito”.

La lista de los defensores será remitida próximamente a la ANSES y estará disponible para ser consultada.

En la web de ANSES sobre la Reparación Histórica se pueden consultar las direcciones de los Colegios de Abogados con convenio vigente con el organismo para que los beneficiarios puedan acercarse a consultar el listado de abogados disponibles.

Fuente: Diario El Cronista

Fecha: 09/11/2016

Jubilados: se podrá pedir la corrección de los nuevos haberes

Por falta de datos, algunos ingresos no se calculan según la ley

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

La Anses habilitará en los próximos días un mecanismo para que los jubilados puedan solicitar una corrección del monto del haber mensual que se les ofrece en el plan de reparación histórica. Esto es, claro está, para los casos en que se considere que la cuenta debería dar un número diferente y se puedan aportar datos para probarlo. Así lo dijo Gonzalo Estivariz, secretario Legal y Técnico del organismo previsional, al ser consultado por LA NACION.

La medida tratará de dar respuestas a situaciones en las cuales, ante la falta de datos informatizados para saber cómo se llegó a un determinado haber jubilatorio, la Anses dispuso hacer el recálculo del ingreso con un mecanismo (basado en una serie de coeficientes) diferente al establecido por la ley 27.260, de reparación histórica. Y, según abogados previsionalistas, eso produce diferencias. En la Anses admiten la situación (también dicen que en algunos casos resultan brechas a favor de los jubilados) y afirman que si se obtienen los datos que permitan aplicar la fórmula de la ley, así se hará.

En la Justicia, en tanto, se tramita un recurso de amparo -la causa es “Ramírez, Elsa Isabel c/ Anses” y recayó en el juzgado número 5 del fuero de la seguridad social- por el cual se reclama usar el mecanismo de cálculo de la ley en lugar de los coeficientes, lo cual aportaría, en ese caso en particular, un reajuste un 43% mayor que el ofrecido, según explicó el abogado Adrián Tróccoli, quien hizo la presentación.

¿Por qué se produce el conflicto? Al calcular los haberes se tienen en cuenta los salarios de los últimos diez años trabajados. Y una cuestión clave es cómo se actualizan los valores históricos. Si no se cuenta con los datos de todas esas remuneraciones, el recálculo que propone la nueva ley no resulta posible. Por eso se buscó la alternativa. El problema, según Tróccoli, es que “los coeficientes han demostrado provocar grandes diferencias que resultan violatorias del espíritu de la ley de reparación”.

El mecanismo previsto por la Anses habilitará a que el jubilado o quien lo representa suba a la web la información necesaria, tanto de los salarios como de los ajustes que eventualmente hayan recibido luego los ingresos jubilatorios por alguna orden judicial. Según Estivariz, se abrirá entonces una instancia de corrección, en caso de corresponder, para ajustar las cifras.

Para la abogada Elsa Rodríguez Romero, será esencial tanto que se permita informar los datos que la Anses dice no tener, como también que, antes de aceptar o rechazar la oferta de pago (el plan es de adhesión voluntaria), un jubilado pueda evaluar bien los números.

Hasta la semana pasada, habían aceptado su nuevo ingreso 135.347 personas. De ellas, 82.939 son jubilados que ya cobraron o están cobrando por primera vez su haber ajustado. Otros 24.351 casos son de quienes, por cumplir con determinados requisitos, pudieron adherir al sistema de “aceptación previa”, un mecanismo abreviado por el cual la Anses empezará a liquidar en noviembre el nuevo monto, sin necesidad de que antes se homologue el acuerdo en la Justicia. Y un tercer grupo de quienes aceptaron está integrado por 28.057 pasivos que dieron su aval pero que necesitan la homologación del acuerdo antes de cobrar.

En cuanto al nuevo mecanismo para revisar datos, Estivariz aclaró que valdrá tanto para quienes tienen un juicio y aún esperan saber cuánto les ofrecerá el plan (se había dicho que eso se informaría en septiembre, pero el plan viene retrasado para este grupo), como para quienes cobran su haber actualizado ya en estos meses, que son parte de quienes no hicieron demanda pero a quienes de todas formas se les incrementa el haber, con un reconocimiento de que en los últimos años se les pagó menos de lo debido.

En la Anses estiman que durante noviembre todos los alcanzados por el plan tendrán conocimiento de cuál es la oferta que se les hace, para decidir luego si firman el acuerdo de aceptación del nuevo haber mensual y, en el caso de quienes tienen juicio, también del retroactivo, es decir, de la suma acumulada por las diferencias entre el ingreso mensual que debió pagarse y el que efectivamente se pagó desde el Estado.

Para quienes tienen sentencia firme, ese retroactivo no tendrá limitaciones en cuanto a la cantidad de meses reconocidos, en tanto que a quienes tienen un litigio en trámite, se les reconocerá un retroactivo con un límite de 48 meses. En cualquiera de los dos casos, de todas formas, sí podría existir una diferencia (dependiendo de la fecha de jubilación) respecto de lo que se obtendría con una sentencia judicial. Esa diferencia posible se deriva del hecho de que el índice adoptado por el plan de reparación para actualizar los salarios usados al calcular la jubilación tuvo, durante un período, una evolución menor a la del índice con el cual se reestima el haber cuando hay una orden judicial.

Fecha: 25/10/2016