Jubilaciones y Pensiones en Argentina

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La bomba de tiempo de los sistemas de jubilación que pone en jaque a 8 de las mayores economías del planeta

Por: BBC News – Mundo

Imagina que no puedes dormir y a tu lado hay un reloj que marca con un sonido cada segundo que pasa.

Ese paso implacable del tiempo suena amplificado en la economía internacional cuando cada 24 horas el déficit del sistema de pensiones en ocho de las mayores economías del mundo crece en US$ 28.000.

Una verdadera bomba de tiempo que estallará el año 2050 cuando el dinero disponible para las jubilaciones tenga un déficit de US$ 400 billones, según el estudio “Viviremos hasta los 100, ¿cómo podemos solventarlo?, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

La cifra es tan gigantesca que, para dimensionarla, habría que decir que es equivalente a 5 veces el tamaño de la economía mundial.

El análisis, que incluyó a Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Canadá, Australia, China, India y Holanda, señala que no hay que esperar tres décadas para ver cómo podría desmoronarse el financiamiento de las jubilaciones.

Han Yik, jefe de la división de Inversionistas Institucionales del WEF, le dice a BBC Mundo que los efectos de esta crisis latente están a la vista en la actualidad y que el país más afectado es EE.UU.

“En Estados Unidos el nivel de personas en bancarrota a partir de los 65 años está aumentando a niveles sin precedentes”.

Entre 1991 y 2006, el problema se ha triplicado, afectando a 3,6 personas por cada 1.000 habitantes, dice el experto.

La amenaza del “triángulo inverso”

Mientras que en Reino Unido la situación tampoco es alentadora, Japón ha intentado impulsar estrategias para adaptarse económicamente a esta realidad, por ejemplo, a través de la expansión del mercado que ofrece servicios para la vejez, robots que dan asistencia a los mayores y gimnasios dirigidos específicamente a ese segmento de la población.

Sin embargo, dice Yik, si no se toman medidas a tiempo, “el peor escenario sería un triángulo inverso, donde un gran número de personas mayores vive en la bancarrota o la pobreza y son mantenidas por una población joven cada vez más pequeña”.

Frente a esas condiciones, podría ocurrir un fenómeno preocupante: jóvenes que migran a otras partes para evitar el deterioro económico.

De acuerdo a la investigación, los países más afectados en orden decreciente son Estados Unidos, China e India, y en menor medida, Reino Unido y Japón.

¿Y de dónde sale el dinero?

Los investigadores destacan que los gobiernos tienen que reformar los sistemas de pensiones para que los países se adapten a sociedades donde cada vez es más común que las personas vivan hasta los 100 años.

Efectivamente mucho se habla de reformar los sistemas, pero la pregunta es siempre la misma: ¿quién es responsable de aumentar el ahorro para la vejez?

Y la respuesta suele ser que el dinero debe provenir de tres partes: el trabajador, el empleador y el Estado. ¿Pero cuánto debe poner cada uno?, ahí es donde el debate se torna, en ocasiones, irreconciliable.

El estudio propone algunas medidas que podrían funcionar en las grandes economías del mundo, centradas principalmente en el ahorro individual de cada persona.

Una de ellas, aumentar la edad de jubilación de acuerdo a las expectativas de vida. Por ejemplo, en países como EE.UU., Reino Unido, Canadá y Japón, el retiro laboral en las próximas décadas debería ser al menos a los 70 años.

Otras propuestas se refieren a automatizar el ahorro individual para que una parte del salario sea depositada automáticamente en una cuenta de ahorro individual. En Reino Unido el 8% del salario será descontado bajo este mecanismo a partir de 2019.

Sin embargo, otros investigadores sostienen que a pesar de la escasez de recursos por el envejecimiento de la población, se requieren mecanismos de ahorro solidario para apoyar a las familias vulnerables que no tienen la posibilidad de ahorrar y requieren asistencia social.

Esta postura se enfrenta a la idea de que el camino más viable para el sistema de pensiones es que los individuos trabajen más años y ahorren más dinero, algo que solo puede dar resultados en los países con los más altos niveles de ingresos.

En América Latina, en cambio, hay vastos sectores de la población que tienen trabajos informales o independientes que no les permiten prepararse individualmente para el futuro.

Qué pasa en América Latina

“Chile ha liderado el camino en América Latina en términos de enfrentar la situación de las pensiones a través de varias reformas”, dice Han Yik.

“Ahora están viendo cómo implementar más reformas este año, enfocadas en aumentar las contribuciones”, agrega.

El tema ha estado en la discusión reciente del país sudamericano, incluyendo masivas protestas en las calles porque las personas reclaman pensiones “más dignas”.

Bajo el sistema chileno los trabajadores ahorran en cuentas individuales que son administradas por firmas privadas. Estas empresas invierten esos ahorros en los mercados internacionales para tratar de conseguir la mayor rentabilidad de los fondos.

El aporte de cada empleado es obligatorio y gira en torno al 10% de su sueldo. En los últimos años los gobiernos han hecho propuestas para aumentar ese nivel de cotización, sumando el aporte de los empleadores y el Estado, según sea el caso.

En ese contexto, existe en Chile un “Pilar Solidario”, que es un fondo público que complementa las pensiones mínimas, para asistir a las familias más pobres.

Pero para el grueso de la población, el sistema básicamente está construido en torno al aporte individual. Hasta ahora se desconoce hasta cuánto y cómo se elevará la cotización en el futuro, cómo cambiará el pilar solidario y cuál será la nueva edad de jubilación.

Mientras que países como Chile, El Salvador, Bolivia y República Dominicana, están buscando cómo encarar el déficit, dice Yik, hay otros que enfrentan una crisis más profunda.

Es el caso de Brasil, Argentina o Venezuela, países que tienen “problemas endémicos de sustentabilidad”, agrega el investigador.

Otros estudios, señalan que más de la mitad de los adultos mayores en América Latina no recibe una pensión y los trabajadores se ven obligados a permanecer activos en el mercado laboral, según datos de la Cepal y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Siguiendo la tendencia actual, es cada vez más probable que muchos de los bebés que nacen este año vivan hasta el 2118. Suena lejos, pero las opciones que ahora están sobre la mesa, van a determinar, probablemente, cómo será su vejez.

Fecha: 28/08/2018

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Más de un millón de jubilados tendrán un aumento de 8,37% en septiembre

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Para un grupo de alrededor de 1,2 millones de jubilados y pensionados de la Anses, el incremento de haberes que recibirán en septiembre será de 8,37% y no del 6,68%, que es el porcentaje establecido según la normativa de movilidad trimestral. Así, hay quienes pasarán de un ingreso de $8096 (o algo superior a esa cifra) a $8774, que regirá entre septiembre y noviembre próximos.

La diferencia se dará por la aplicación de la garantía de 82% del salario mínimo, vital y móvil. Esta variable aumentará el mes próximo de $10.000 a $10.700, según lo anunciado el miércoles por el Ministerio de Trabajo. A partir de la vigencia de ese nuevo ingreso, entonces, para algunos jubilados el ingreso mensual no podrá ser inferior a $8774, cifra que equivale a $137 más con respecto al nuevo haber mínimo de $8637, que percibirán quienes no están alcanzados por la garantía legal.

La condición para estar dentro del grupo de jubilados con ingresos garantizados es no haber accedido a la prestación previsional mediante una moratoria de aportes.

En diciembre, en tanto, el salario mínimo pasará a $11.300. En este caso no volverá a aplicarse una suba por la garantía legal porque el aumento de haberes según el índice de movilidad será de 7,7% y, por lo tanto, el haber mínimo general llegará aproximadamente a $9302, una cifra que es superior al 82% de esos $11.300 (que es $9266).

El año cerrará, de esa manera, con un alza nominal acumulada de alrededor de 28,4%, un porcentaje que se ubicaría unos tres puntos por debajo de la inflación si se siguen las proyecciones de los economistas.

El camino ascendente que tomó el nivel de inflación (sobre todo a partir del proceso devaluatorio iniciado en abril) y el hecho de que los salarios no compensarían la suba de precios, son los dos hechos que se combinan para provocar que los haberes jubilatorios pierdan, este año, poder adquisitivo.

Fecha: 13/08/2018

 

Las jubilaciones subirían 28,4% en el año, pero perderían frente a la inflación

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

La última recomposición que recibirán este año los jubilados y pensionados de la Anses será, en diciembre, de alrededor del 7,7%. Así, en el primer año de aplicación de la nueva ley de movilidad, los ingresos tendrán un aumento del orden del 28,4%. Así, la suba quedará por debajo de la inflación, al menos si se compara el índice con las estimaciones que hacen los economistas respecto del alza de los precios.

Anteayer, el Gobierno oficializó, con una resolución publicada en el Boletín Oficial, el incremento de 6,68% que habrá en septiembre. Ese mes la jubilación mínima pasará a ser de $8637,14 y la máxima llegará a $63.277,21.

El nivel de alza de diciembre no es aún un dato oficial, sino que surge de hacer el cálculo con las variables que la ley dispone utilizar. Ayer se conoció que en el segundo trimestre de este año los salarios tuvieron una suba de 5,4%, y ese es uno de los datos que integran la fórmula. El índice utilizado es el de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte).

Con la suba del último mes del año, la jubilación mínima subiría a un valor algo superior a los $9300, en tanto que el haber máximo llegará a poco más de $68.100. En el porcentaje mencionado se elevarán también los pagos del salario familiar y la asignación universal por hijo, que pasará a algo más de $1800.

Con la movilidad trimestral también se elevan todos los montos de las asignaciones familiares y los ingresos que definen los rangos para cobrar una determinada cifra u otra (la excepción es el tope salarial para acceder a la prestación por hijo, que a partir de ahora solo se actualizará una vez por año). Y suben, además, los aportes de los autónomos y el salario tope para calcular los aportes a la seguridad social.

El relevamiento de expectativas que publica el Banco Central sobre la base de consultas a economistas indicó en su última edición que la evolución del nivel de precios esperada para todo 2018 es de 31,7%, en promedio. Así, la recomposición de los haberes jubilatorios y las prestaciones por hijo quedará más de tres puntos por debajo de la suba de precios. La pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, sin embargo, es mayor aun si se tiene en cuenta que, antes de la aplicación de la nueva modalidad, los jubilados habían tenido su último aumento en septiembre de 2017.

El índice de movilidad jubilatoria se calcula considerando el 70% de la evolución trimestral de los precios minoristas y el 30% de la variación de los salarios según el Ripte. En el caso del aumento de diciembre, los datos que se miran son los del período de abril a junio pasados.

Fecha: 09/08/2018

Las jubilaciones subirán un 6,68% en septiembre

A septiembre las jubilaciones habrán acumulado una suba nominal de 19,2% desde enero

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

as jubilaciones y pensiones a cargo de la Anses, el salario familiar y la asignación universal por hijo (AUH) subirán en septiembre un 6,68%, tal como ya se había anticipado. El porcentaje de la recomposición de ingresos fue oficializado por la resolución 10 de la Secretaría de Seguridad Social, que se publicó hoy en el Boletín Oficial.

De esta manera, al noveno mes del año los ingresos habrán subido nominalmente un 19,2%, luego del 5,71% aplicado en marzo y del 5,69% de junio. La jubilación mínima será a partir del mes próximo de $8637,14 y la máxima, de $63.277,21. La Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede con 65 años y sin necesidad de aportes, quedará en $6909.

En total y según y el director ejecutivo de la Anses, Emilio Basavilbaso, serán 17,7 millones las personas que verán incrementados sus ingresos; de ellos, 6,9 millones son jubilados y pensionados.

La de septiembre es la tercera suba para las jubilaciones y prestaciones sociales que se otorga utilizando la fórmula de movilidad aprobada a fines de 2017

Uno de los conceptos que se elevará será la asignación universal por hijo (AUH): pasará a ser de $1684.

Ese importe le corresponderá también a los asalariados del tramo de ingresos más bajos (el tope de ese primer tramo se ajustará para ubicarse en $26.129) y a los monotributistas de las categorías A, B y C.

A medida que suben los ingresos, los pagos por hijo van decreciendo y, en todos los casos, subirán un 6,68% en septiembre. Así, para los asalariados que cobren ese mes entre $26.129 y $38.322, la suma será de $1134 (al igual que para los monotributistas de la categoría D); en el caso de ingresos de $38.322 a $44.244, se cobrará por hijo $683 (en el monotributo, esa cifra le corresponde a la letra E) y, por último, si el salario supera la última cifra y no es mayor a $83.917, por hijo se percibirá $350, importe que recibirán los monotributistas de las categorías F, G, H e I.

El tope de ingreso familiar para cobrar la asignación por hijo no fue elevado sino que, por el contrario, a partir de septiembre se reducirá de $94.786 a $83.917. Además, para tener el derecho al cobro ninguno de los padres podrá tener una remuneración mayor a $41.959.

La aplicación de la movilidad también implica el alza de la asignación por hijo con discapacidad (quedará en $5491) y de los pagos por nacimiento, adopción, matrimonio o cónyuge (esto último, solo en el caso de jubilados).

Según se justificó desde el Gobierno, la reducción del tope de ingresos para cobrar tiene que ver con alinear el límite del sistema de asignaciones familiares con el salario a partir del cual un trabajador dependiente está afectado por el impuesto a las ganancias y, por tanto, puede deducir un monto anual por cada hijo a su cargo. Según explicaron en la Anses, el tope para el salario familiar será actualizado a partir de ahora una vez por año, en cada mes de enero y en igual porcentaje que se ajusten todos los parámetros del impuesto a las ganancias (ese porcentaje es el de la evolución de un índice salarial llamado Ripte).

La medida de reducción del tope salarial fue dispuesta por el decreto 70, el mismo que dispuso rebajar los montos de las asignaciones en las provincias que cobran cifras superiores a las generales (en este tema en particular, el Gobierno decidió suspender la decisión por al menos 30 días).

Por el sistema, de movilidad, también se elevarán en un 6,68% los montos de los aportes previsionales de los autónomos y el salario tope para calcular los aportes de los asalariados, que quedará en $97.637.

La de septiembre es la tercera suba para las jubilaciones y prestaciones sociales que se otorga utilizando la fórmula de movilidad aprobada a fines de 2017. El cálculo implica sumar el 70% de la variación trimestral del índice de precios al consumidor y el 30% de la evolución de los salarios según el Ripte. En este caso, se considera lo ocurrido con esas variables entre los meses de enero y marzo últimos.

La siguiente recomposición se dará en diciembre. En ese caso se observarán la inflación y los salarios del segundo trimestre del año. En ese período, la inflación acumulada fue del 8,7% y, por tanto, ya se anticipa que el último ajuste será el más alto del año. Sin embargo, no llegaría a compensar la inflación: los cálculos indican que la suba total acumulada rondaría el 28% o 29%, en tanto que la última medición de expectativas entre consultoras y centros de estudios económicos publicada por el Banco Central arrojó que se espera un aumento promedio de los precios minoristas del 31,7% para todo 2018.

Fecha 08/08/2018

 

El Gobierno congeló el tope de devolución de IVA a los jubilados

El Ministerio de Hacienda no actualiza el tope máximo de retribución de $300 pese a la evolución de la canasta básica

Por: Gabriel Sued

Para: Diario La Nación

El ajuste fiscal que lleva adelante el Gobierno llegó también a los jubilados y titulares de Asignación Universal por Hijo (AUH). En contra de lo que ordena la ley de devolución de IVA, sancionada en junio de 2016, el Ministerio de Hacienda mantiene congelado el tope máximo de retribución de 300 pesos, que debería actualizarse de acuerdo con la evolución de la canasta básica de alimentos (CBA).

Es una de las conclusiones de un estudio del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala, vinculada a ATE Capital, que analizó a fondo los resultados de la implementación del programa, dos años después de su puesta en funcionamiento.

Como en el momento de la sanción de la ley -que dispone la devolución de 15 puntos porcentuales del IVA por las compras con tarjeta de débito en comercios minoristas- el Indec no publicaba la CBA, se fijó la cifra máxima en 300 pesos. Pero se dispuso, en el artículo 2 de la norma, que el monto debía ser actualizado dos veces al año según ese índice, a partir de enero de 2017. Pese a que el Indec publica la CBA desde septiembre de 2016, Hacienda nunca modificó el tope máximo.

Sólo desde enero de 2017, el mes en que debía hacerse la primera actualización, hasta mayo de 2018, última cifra disponible del Indec, la CBA aumentó un 35 por ciento, por lo que el tope máximo debería superar hoy los 400 pesos. En los últimos días, LA NACION consultó en tres oportunidades al Ministerio de Hacienda por el incumplimiento de la ley, pero no obtuvo respuestas.

La falta de actualización de ese monto es, de todos modos, sólo una de las deficiencias de un programa que nunca funcionó como se esperaba. Después de dos años de instrumentación, la devolución de IVA sólo alcanzó en abril de este año, según el último informe de la Jefatura de Gabinete ante el Congreso, al 17 por ciento de los potenciales beneficiarios, calculados en 8.400.000 personas. Ese universo incluye a jubilados y pensionados que cobran el haber mínimo, y a titulares de la AUH y de la Asignación Universal por Embarazo.

“Uno de los principales cuestionamientos que tuvo el programa al momento de discutirse en el Congreso fue que iba a tener un impacto muy limitado, ya que apuntaba a un grupo poblacional que no utiliza la tarjeta de débito como habitual medio de pago. Hoy se corroboran esos pronósticos”, indica el informe del ITE.

“Si bien de acuerdo con Jefatura de Gabinete se implementaron 282.000 nuevas terminales de pago electrónico hasta abril de 2018, este incremento resulta insuficiente, o bien no se acompaña de otras iniciativas para generar un cambio en la forma en que jubilados, pensionados y titulares de la AUH realizan sus compras”, agrega el estudio.

Si se analiza de manera separada el impacto en los jubilados, la porción que usó el beneficio al menos una vez en el último mes considerado asciende al 20 por ciento. El panorama es peor en el resto de los sectores. “En el caso de los titulares de una pensión por fallecimiento y de beneficiarios de la AUH -señala el estudio del ITE-, la cobertura es más baja aún, ubicándose en el 6 por ciento y prácticamente sin cambios durante todo el período analizado. Si bien se destaca un crecimiento en la cobertura en los primeros 6 meses de implementación, a partir de allí la cobertura parece alcanzar su máximo y no logra una mejora significativa.”

Una iniciativa de resultados deficientes

El programa también muestra resultados deficientes respecto de la magnitud de los reintegros. Es decir, no todos los beneficiarios que recibieron una devolución de IVA alcanzaron el tope de 300 pesos que señala la ley. “En el caso de jubilados y pensionados se destaca que pasaron de un monto promedio de 226 pesos y 209 pesos en julio de 2016 a valores de 160 pesos y 158 pesos en febrero de 2018. De esta manera, el nivel de la devolución se redujo incluso en términos nominales. En el caso de la AUH, la devolución pasó de 35 pesos en julio de 2016 a 73 pesos, con un máximo de 130 pesos en agosto de 2017”, indicó el ITE.

Si se consideran estas cifras en términos reales, es decir, tomando en cuenta el efecto de la inflación, el monto de devolución promedio de los jubilados que usaron el programa cayó un 50 por ciento, mientras que en el caso de los pensionados la caída llegó al 46 por ciento.

Otro dato que expone el mal funcionamiento del programa es el presupuesto que le fue asignado desde la sanción de la ley. En realidad, como se trata de una devolución de impuestos, se consideran un “gasto tributario”. En 2017, el Poder Ejecutivo calculó que iba a llegar a 17.000 millones de pesos, pero se devolvió casi 2000 millones de pesos, menos del 9 por ciento de lo estimado. Para 2018, el cálculo de los “gastos tributarios” destinados al programa se redujo un 72 por ciento, a 4775 millones de pesos. Por el ritmo de devoluciones alcanzado hasta abril de este año, esa meta tampoco va a cumplirse.

Suben $100 este mes los haberes de más de un millón de jubilados

La suba será por la ley que establece que debe garantizarse el 82% del salario mínimo

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Poco más de un millón de jubilados recibirán este mes una suba en sus haberes de aproximadamente $100. Esto será por la aplicación de la ley 27.260, la misma que modificó el mecanismo de movilidad previsional. En uno de sus artículos, la normativa dispone garantizar que ningún jubilado o pensionado que haya obtenido su prestación sin recurrir a una moratoria por partes impagos, puede ganar menos que el 82% del salario mínimo, vital y móvil.

A partir de este mes, el ingreso básico para los trabajadores asalariados se incrementa de $9.500 a $10.000, según lo que ya se había establecido el año pasado por decreto. Entonces, el monto garantizado para las jubilaciones que gestiona la Anses se eleva de $7.790 a $8.200.

Como actualmente el haber mínimo es de $8.096 en bruto (se ubica en esa cifra a partir del mes pasado, por aplicación del ajuste del 5,69% derivado de la ley de movilidad), la diferencia que, como máximo, verán los jubilados en sus bolsillos será de alrededor de $100, una vez descontado el aporte al PAMI, del 3%.

Quedan al margen de esta disposición quienes obtuvieron su ingreso mensual tras haber adherido a un plan de moratoria. De esta manera, durante este mes y el próximo regirán en la práctica dos haberes básicos, porque los no alcanzados por la garantía seguirán con un ingreso mínimo de $8.096.

Los que sí recibirán el aumento serán los beneficiarios de 1.112.987 prestaciones, según señalaron fuentes de la Anses. De ese total, hay 487.484 jubilaciones y 625.503 pensiones.

En septiembre, en tanto, habrá una nueva recomposición que será de alrededor de 6,7%, con lo cual la jubilación mínima se ubicará en aproximadamente $8638 (el índice todavía no fue formalizado, pero ya es posible hacer el cálculo porque fueron publicados los valores de las variables que son parte de la fórmula).

Esa cifra es superior a la del ingreso garantizado, por lo cual y en principio, en el noveno mes del año quedaría unificado nuevamente el haber más bajo que cobran los jubilados y pensionados. De todas formas, habrá que ver si para entonces entra en vigencia un nuevo salario mínimo (no hay nada dispuesto aún), lo cual modificaría el escenario.

El martes próximo, 10 de julio, comienza el calendario de pago de las jubilaciones de la Anses. Ese día será el turno de quienes cobren haberes de hasta $9201 y tengan un CUIT terminado en 0. Luego se irán sumando progresivamente los pasivos con ese nivel de ingreso, para quienes el calendario terminará el día 23. Los que perciben un ingreso de más de $9201 podrán retirar su dinero entre los días 24 y 30 de este mes, dependiendo la fecha exacta del número con el que termine el CUIT.

La garantía del 82% rige solamente para ingresos bajos, ya que la comparación se establece con el salario mínimo, vital y móvil, y no con la remuneración cobrada en actividad por cada persona que se jubila. La primera vez que se aplicó este esquema fue en enero de este año. En ese mes, el monto garantizado quedó fijado en $7790, ya que en ese momento el menor ingreso para los trabajadores asalariados se había elevado de $8.860 a $9.500.

Fecha: 16/07/2018

Todavía hay 300.000 juicios con sentencia favorable que la ANSeS debe pagar

El organismo previsional sigue apelando sentencias de segunda instancia

Por: Ismael Bermúdez

Para: Diario Clarín

Aunque la ANSeS sigue pagando sentencias firmes de acuerdo a las sumas fijadas en los Presupuestos de cada año, aún hay un stock de más 300.000 juicios con sentencias de primera y segunda instancia favorables a los jubilados, según informó ANSeS. Ese stock no disminuye porque las sentencias que se están pagando -unas 3.000 mensuales- se aproximan a los nuevos juicios que están ingresando en la Justicia. Y buena parte de ese stock está a la espera de un fallo de la Corte Suprema.

Luego del pico de demandas registradas entre 2009 y 2012, con casi en promedio 9.000 mensuales en 2010, los nuevos juicios de los jubilados fueron descendiendo a menos de la mitad. Y en lo que va de 2018 bajaron otro escalón porque suman, en promedio, 3.490 mensuales.

El pico de demandas se produjo como consecuencia de los fallos de la Corte -casos Badaro (2007) y Elliff ( 2009)- que ajustaron por la variación salarial tanto los sueldos que se toman como referencia para calcular el haber inicial como el monto de la jubilación.

No obstante, la ANSeS sigue apelando a la Corte los fallos de Cámara -segunda instancia- que ordenan reajustar las jubilaciones con los índices fijados en el caso Elliff. En total hasta ahora suman unas 10.000 sentencias apeladas pero el universo involucrado abarca a unos 150.000 juicios. Por eso se aguarda que el Alto Tribunal se pronuncie para que ratifique lo resuelto en el caso Elliff, acepte el índice reclamado por ANSeS o fije un nuevo criterio.

En Elliff se ajustó el reclamo por el ISBIC (Índice de Salarios Básicos de la Industria y Construcción). ANSeS reclama que sea reemplazado por el de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). La diferencia es importante. Con el RIPTE los retroactivos y los reajustes de los haberes son inferiores al del ISBIC. El RIPTE es el índice que ANSeS efectiviza para la Reparación Histórica para quienes lo aceptan en forma voluntaria por lo que la Cámara de la Seguridad Social sentenció que no puede aplicarse a quienes, con sentencias favorables, no aceptan o rechazan dicho índice.

Con relación al programa de Reparación Histórica (RH) el estado de situación es el siguiente: * Los jubilados y pensionados que cobran una mejora “anticipada” en sus haberes por el programa de RH y aún no aceptaron la propuesta en la web de la ANSES o todavía no suscribieron el acuerdo tienen plazo hasta el 31 de agosto para completar el trámite. Si no lo realizan antes del 31 de agosto de este año se suspende el reajuste de la RH.

* Este vencimiento del 31 de agosto no alcanza al resto de los jubilados y pensionados que recibieron una propuesta de incremento de sus haberes pero que, para cobrarlo, deben hacer antes el trámite de aceptación y firmar un acuerdo con la ANSeS. Tanto los que no iniciaron juicios como los que lo iniciaron, con o sin sentencia firme, tienen plazo hasta julio de 2019.

* Aún falta ofrecer la RH a 45.000 jubilados.

* Casos Liquidados acumulados a 06/2018: 1.275.537 * Pendientes de aceptación a 06/2018: 300.000 * Pendientes de aceptación con juicio iniciado: 50.000. Los restantes 250.000 no aceptaron pero tampoco iniciaron juicio.

* Población que rechazó la RH y continúa el juicio sin cobrar el reajuste: 9000 casos sobre 300.000 * Haber medio anterior: $ 11.759,24 * Haber medio post RH: $ 15.946,45 * Aumento medio: $ 4.187 (+36%) * PUAM (Pensión Universal Adulto Mayor) otorgadas desde la sanción de la ley: más de 90.000 * Valor de la PUAM: $ 6.128,34.

Fecha: 03/07/2018