Jubilaciones y Pensiones en Argentina

Blog elaborado por MSC Consultores

Archivo para agosto, 2018

La bomba de tiempo de los sistemas de jubilación que pone en jaque a 8 de las mayores economías del planeta

Por: BBC News – Mundo

Imagina que no puedes dormir y a tu lado hay un reloj que marca con un sonido cada segundo que pasa.

Ese paso implacable del tiempo suena amplificado en la economía internacional cuando cada 24 horas el déficit del sistema de pensiones en ocho de las mayores economías del mundo crece en US$ 28.000.

Una verdadera bomba de tiempo que estallará el año 2050 cuando el dinero disponible para las jubilaciones tenga un déficit de US$ 400 billones, según el estudio “Viviremos hasta los 100, ¿cómo podemos solventarlo?, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

La cifra es tan gigantesca que, para dimensionarla, habría que decir que es equivalente a 5 veces el tamaño de la economía mundial.

El análisis, que incluyó a Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Canadá, Australia, China, India y Holanda, señala que no hay que esperar tres décadas para ver cómo podría desmoronarse el financiamiento de las jubilaciones.

Han Yik, jefe de la división de Inversionistas Institucionales del WEF, le dice a BBC Mundo que los efectos de esta crisis latente están a la vista en la actualidad y que el país más afectado es EE.UU.

“En Estados Unidos el nivel de personas en bancarrota a partir de los 65 años está aumentando a niveles sin precedentes”.

Entre 1991 y 2006, el problema se ha triplicado, afectando a 3,6 personas por cada 1.000 habitantes, dice el experto.

La amenaza del “triángulo inverso”

Mientras que en Reino Unido la situación tampoco es alentadora, Japón ha intentado impulsar estrategias para adaptarse económicamente a esta realidad, por ejemplo, a través de la expansión del mercado que ofrece servicios para la vejez, robots que dan asistencia a los mayores y gimnasios dirigidos específicamente a ese segmento de la población.

Sin embargo, dice Yik, si no se toman medidas a tiempo, “el peor escenario sería un triángulo inverso, donde un gran número de personas mayores vive en la bancarrota o la pobreza y son mantenidas por una población joven cada vez más pequeña”.

Frente a esas condiciones, podría ocurrir un fenómeno preocupante: jóvenes que migran a otras partes para evitar el deterioro económico.

De acuerdo a la investigación, los países más afectados en orden decreciente son Estados Unidos, China e India, y en menor medida, Reino Unido y Japón.

¿Y de dónde sale el dinero?

Los investigadores destacan que los gobiernos tienen que reformar los sistemas de pensiones para que los países se adapten a sociedades donde cada vez es más común que las personas vivan hasta los 100 años.

Efectivamente mucho se habla de reformar los sistemas, pero la pregunta es siempre la misma: ¿quién es responsable de aumentar el ahorro para la vejez?

Y la respuesta suele ser que el dinero debe provenir de tres partes: el trabajador, el empleador y el Estado. ¿Pero cuánto debe poner cada uno?, ahí es donde el debate se torna, en ocasiones, irreconciliable.

El estudio propone algunas medidas que podrían funcionar en las grandes economías del mundo, centradas principalmente en el ahorro individual de cada persona.

Una de ellas, aumentar la edad de jubilación de acuerdo a las expectativas de vida. Por ejemplo, en países como EE.UU., Reino Unido, Canadá y Japón, el retiro laboral en las próximas décadas debería ser al menos a los 70 años.

Otras propuestas se refieren a automatizar el ahorro individual para que una parte del salario sea depositada automáticamente en una cuenta de ahorro individual. En Reino Unido el 8% del salario será descontado bajo este mecanismo a partir de 2019.

Sin embargo, otros investigadores sostienen que a pesar de la escasez de recursos por el envejecimiento de la población, se requieren mecanismos de ahorro solidario para apoyar a las familias vulnerables que no tienen la posibilidad de ahorrar y requieren asistencia social.

Esta postura se enfrenta a la idea de que el camino más viable para el sistema de pensiones es que los individuos trabajen más años y ahorren más dinero, algo que solo puede dar resultados en los países con los más altos niveles de ingresos.

En América Latina, en cambio, hay vastos sectores de la población que tienen trabajos informales o independientes que no les permiten prepararse individualmente para el futuro.

Qué pasa en América Latina

“Chile ha liderado el camino en América Latina en términos de enfrentar la situación de las pensiones a través de varias reformas”, dice Han Yik.

“Ahora están viendo cómo implementar más reformas este año, enfocadas en aumentar las contribuciones”, agrega.

El tema ha estado en la discusión reciente del país sudamericano, incluyendo masivas protestas en las calles porque las personas reclaman pensiones “más dignas”.

Bajo el sistema chileno los trabajadores ahorran en cuentas individuales que son administradas por firmas privadas. Estas empresas invierten esos ahorros en los mercados internacionales para tratar de conseguir la mayor rentabilidad de los fondos.

El aporte de cada empleado es obligatorio y gira en torno al 10% de su sueldo. En los últimos años los gobiernos han hecho propuestas para aumentar ese nivel de cotización, sumando el aporte de los empleadores y el Estado, según sea el caso.

En ese contexto, existe en Chile un “Pilar Solidario”, que es un fondo público que complementa las pensiones mínimas, para asistir a las familias más pobres.

Pero para el grueso de la población, el sistema básicamente está construido en torno al aporte individual. Hasta ahora se desconoce hasta cuánto y cómo se elevará la cotización en el futuro, cómo cambiará el pilar solidario y cuál será la nueva edad de jubilación.

Mientras que países como Chile, El Salvador, Bolivia y República Dominicana, están buscando cómo encarar el déficit, dice Yik, hay otros que enfrentan una crisis más profunda.

Es el caso de Brasil, Argentina o Venezuela, países que tienen “problemas endémicos de sustentabilidad”, agrega el investigador.

Otros estudios, señalan que más de la mitad de los adultos mayores en América Latina no recibe una pensión y los trabajadores se ven obligados a permanecer activos en el mercado laboral, según datos de la Cepal y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Siguiendo la tendencia actual, es cada vez más probable que muchos de los bebés que nacen este año vivan hasta el 2118. Suena lejos, pero las opciones que ahora están sobre la mesa, van a determinar, probablemente, cómo será su vejez.

Fecha: 28/08/2018

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Más de un millón de jubilados tendrán un aumento de 8,37% en septiembre

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Para un grupo de alrededor de 1,2 millones de jubilados y pensionados de la Anses, el incremento de haberes que recibirán en septiembre será de 8,37% y no del 6,68%, que es el porcentaje establecido según la normativa de movilidad trimestral. Así, hay quienes pasarán de un ingreso de $8096 (o algo superior a esa cifra) a $8774, que regirá entre septiembre y noviembre próximos.

La diferencia se dará por la aplicación de la garantía de 82% del salario mínimo, vital y móvil. Esta variable aumentará el mes próximo de $10.000 a $10.700, según lo anunciado el miércoles por el Ministerio de Trabajo. A partir de la vigencia de ese nuevo ingreso, entonces, para algunos jubilados el ingreso mensual no podrá ser inferior a $8774, cifra que equivale a $137 más con respecto al nuevo haber mínimo de $8637, que percibirán quienes no están alcanzados por la garantía legal.

La condición para estar dentro del grupo de jubilados con ingresos garantizados es no haber accedido a la prestación previsional mediante una moratoria de aportes.

En diciembre, en tanto, el salario mínimo pasará a $11.300. En este caso no volverá a aplicarse una suba por la garantía legal porque el aumento de haberes según el índice de movilidad será de 7,7% y, por lo tanto, el haber mínimo general llegará aproximadamente a $9302, una cifra que es superior al 82% de esos $11.300 (que es $9266).

El año cerrará, de esa manera, con un alza nominal acumulada de alrededor de 28,4%, un porcentaje que se ubicaría unos tres puntos por debajo de la inflación si se siguen las proyecciones de los economistas.

El camino ascendente que tomó el nivel de inflación (sobre todo a partir del proceso devaluatorio iniciado en abril) y el hecho de que los salarios no compensarían la suba de precios, son los dos hechos que se combinan para provocar que los haberes jubilatorios pierdan, este año, poder adquisitivo.

Fecha: 13/08/2018

 

Las jubilaciones subirían 28,4% en el año, pero perderían frente a la inflación

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

La última recomposición que recibirán este año los jubilados y pensionados de la Anses será, en diciembre, de alrededor del 7,7%. Así, en el primer año de aplicación de la nueva ley de movilidad, los ingresos tendrán un aumento del orden del 28,4%. Así, la suba quedará por debajo de la inflación, al menos si se compara el índice con las estimaciones que hacen los economistas respecto del alza de los precios.

Anteayer, el Gobierno oficializó, con una resolución publicada en el Boletín Oficial, el incremento de 6,68% que habrá en septiembre. Ese mes la jubilación mínima pasará a ser de $8637,14 y la máxima llegará a $63.277,21.

El nivel de alza de diciembre no es aún un dato oficial, sino que surge de hacer el cálculo con las variables que la ley dispone utilizar. Ayer se conoció que en el segundo trimestre de este año los salarios tuvieron una suba de 5,4%, y ese es uno de los datos que integran la fórmula. El índice utilizado es el de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte).

Con la suba del último mes del año, la jubilación mínima subiría a un valor algo superior a los $9300, en tanto que el haber máximo llegará a poco más de $68.100. En el porcentaje mencionado se elevarán también los pagos del salario familiar y la asignación universal por hijo, que pasará a algo más de $1800.

Con la movilidad trimestral también se elevan todos los montos de las asignaciones familiares y los ingresos que definen los rangos para cobrar una determinada cifra u otra (la excepción es el tope salarial para acceder a la prestación por hijo, que a partir de ahora solo se actualizará una vez por año). Y suben, además, los aportes de los autónomos y el salario tope para calcular los aportes a la seguridad social.

El relevamiento de expectativas que publica el Banco Central sobre la base de consultas a economistas indicó en su última edición que la evolución del nivel de precios esperada para todo 2018 es de 31,7%, en promedio. Así, la recomposición de los haberes jubilatorios y las prestaciones por hijo quedará más de tres puntos por debajo de la suba de precios. La pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, sin embargo, es mayor aun si se tiene en cuenta que, antes de la aplicación de la nueva modalidad, los jubilados habían tenido su último aumento en septiembre de 2017.

El índice de movilidad jubilatoria se calcula considerando el 70% de la evolución trimestral de los precios minoristas y el 30% de la variación de los salarios según el Ripte. En el caso del aumento de diciembre, los datos que se miran son los del período de abril a junio pasados.

Fecha: 09/08/2018

Las jubilaciones subirán un 6,68% en septiembre

A septiembre las jubilaciones habrán acumulado una suba nominal de 19,2% desde enero

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

as jubilaciones y pensiones a cargo de la Anses, el salario familiar y la asignación universal por hijo (AUH) subirán en septiembre un 6,68%, tal como ya se había anticipado. El porcentaje de la recomposición de ingresos fue oficializado por la resolución 10 de la Secretaría de Seguridad Social, que se publicó hoy en el Boletín Oficial.

De esta manera, al noveno mes del año los ingresos habrán subido nominalmente un 19,2%, luego del 5,71% aplicado en marzo y del 5,69% de junio. La jubilación mínima será a partir del mes próximo de $8637,14 y la máxima, de $63.277,21. La Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede con 65 años y sin necesidad de aportes, quedará en $6909.

En total y según y el director ejecutivo de la Anses, Emilio Basavilbaso, serán 17,7 millones las personas que verán incrementados sus ingresos; de ellos, 6,9 millones son jubilados y pensionados.

La de septiembre es la tercera suba para las jubilaciones y prestaciones sociales que se otorga utilizando la fórmula de movilidad aprobada a fines de 2017

Uno de los conceptos que se elevará será la asignación universal por hijo (AUH): pasará a ser de $1684.

Ese importe le corresponderá también a los asalariados del tramo de ingresos más bajos (el tope de ese primer tramo se ajustará para ubicarse en $26.129) y a los monotributistas de las categorías A, B y C.

A medida que suben los ingresos, los pagos por hijo van decreciendo y, en todos los casos, subirán un 6,68% en septiembre. Así, para los asalariados que cobren ese mes entre $26.129 y $38.322, la suma será de $1134 (al igual que para los monotributistas de la categoría D); en el caso de ingresos de $38.322 a $44.244, se cobrará por hijo $683 (en el monotributo, esa cifra le corresponde a la letra E) y, por último, si el salario supera la última cifra y no es mayor a $83.917, por hijo se percibirá $350, importe que recibirán los monotributistas de las categorías F, G, H e I.

El tope de ingreso familiar para cobrar la asignación por hijo no fue elevado sino que, por el contrario, a partir de septiembre se reducirá de $94.786 a $83.917. Además, para tener el derecho al cobro ninguno de los padres podrá tener una remuneración mayor a $41.959.

La aplicación de la movilidad también implica el alza de la asignación por hijo con discapacidad (quedará en $5491) y de los pagos por nacimiento, adopción, matrimonio o cónyuge (esto último, solo en el caso de jubilados).

Según se justificó desde el Gobierno, la reducción del tope de ingresos para cobrar tiene que ver con alinear el límite del sistema de asignaciones familiares con el salario a partir del cual un trabajador dependiente está afectado por el impuesto a las ganancias y, por tanto, puede deducir un monto anual por cada hijo a su cargo. Según explicaron en la Anses, el tope para el salario familiar será actualizado a partir de ahora una vez por año, en cada mes de enero y en igual porcentaje que se ajusten todos los parámetros del impuesto a las ganancias (ese porcentaje es el de la evolución de un índice salarial llamado Ripte).

La medida de reducción del tope salarial fue dispuesta por el decreto 70, el mismo que dispuso rebajar los montos de las asignaciones en las provincias que cobran cifras superiores a las generales (en este tema en particular, el Gobierno decidió suspender la decisión por al menos 30 días).

Por el sistema, de movilidad, también se elevarán en un 6,68% los montos de los aportes previsionales de los autónomos y el salario tope para calcular los aportes de los asalariados, que quedará en $97.637.

La de septiembre es la tercera suba para las jubilaciones y prestaciones sociales que se otorga utilizando la fórmula de movilidad aprobada a fines de 2017. El cálculo implica sumar el 70% de la variación trimestral del índice de precios al consumidor y el 30% de la evolución de los salarios según el Ripte. En este caso, se considera lo ocurrido con esas variables entre los meses de enero y marzo últimos.

La siguiente recomposición se dará en diciembre. En ese caso se observarán la inflación y los salarios del segundo trimestre del año. En ese período, la inflación acumulada fue del 8,7% y, por tanto, ya se anticipa que el último ajuste será el más alto del año. Sin embargo, no llegaría a compensar la inflación: los cálculos indican que la suba total acumulada rondaría el 28% o 29%, en tanto que la última medición de expectativas entre consultoras y centros de estudios económicos publicada por el Banco Central arrojó que se espera un aumento promedio de los precios minoristas del 31,7% para todo 2018.

Fecha 08/08/2018