Jubilaciones y Pensiones en Argentina

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Un fallo se niega a reducir las subas que la Justicia fijó a jubilados

Rechazaron un pedido de la Anses para cambiar un índice de actualización

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Un fallo de segunda instancia del fuero de la seguridad social emitido ayer le niega a la Anses un pedido de modificar el índice que las sentencias obligan a utilizar para el cálculo de la actualización de los haberes de los jubilados que ganan juicios contra el Estado. Con su reclamo, el organismo previsional pretendía que las disposiciones judiciales se adaptaran a la manera en que el Gobierno calcula las mejoras de los ingresos que se ofrecen en el plan de reparación histórica, en función de lo dispuesto por ley.

Concretamente, la Anses pidió que se reemplace el Índice de salarios básicos de la industria y la construcción (Isbic) por la Remuneración Promedio Imponible de los Trabajadores Estables (Ripte) para hacer actualizaciones tanto en el cálculo del haber inicial (una parte de la fórmula considera el promedio de los últimos 120 salarios cobrados y esos valores deben ajustarse), como en la movilidad por el período de 2002 a 2006 (mientras había inflación y muchos haberes quedaron congelados), y en la definición de la Prestación Básica Universal (PBU), que forma parte del haber.

En el fallo de la causa “Di Mario Carmelo c/ Anses”, los jueces Nora Dorado y Luis Herrero, de la sala II de la Cámara de Apelaciones, consideraron que “no parece justo ni equitativo sustituir el índice elegido por la Corte (…) como pauta de actualización de los haberes devengados”. Y ratifica el uso de esa pauta en lo que se refiere al cálculo del haber inicial.

En la práctica, y para la gran mayoría de los casos en conflicto, el resultado de usar el Ripte en lugar del Isbic es un reajuste de haberes de inferior cuantía. Por eso, la diferencia entre el ingreso ofrecido en el marco de la reparación histórica y el que se obtendría si se esperara la resolución de una sentencia judicial es uno de los aspectos que, según marcan los previsionalistas, hay que observar a la hora de decidir la adhesión o no a programa oficial de recomposición de haberes.

Hasta ahora, se conocieron fallos de uno de los jueces de primera instancia, Juan Fantini, que sí se alinean con los índices utilizados en la propuesta oficial.

De apelar la Anses este fallo, la resolución del tema quedaría en manos de la Corte Suprema.

Fecha: 23/06/2017

Volver al ruedo después del retiro: hay vida laboral más allá de la jubilación

Crece la expectativa de vida, la posibilidad de mantenerse en buen estado de salud y las ganas de salir de la pasividad

Por: Paula Urien

Para: Diario La Nación

Ramón se jubiló hace un año, pero algo no anda bien. No está conforme con eso de “no hacer nada”. Siente que tiene más tiempo para pensar en enfermedades y achaques que todavía no tiene o “bueno, quizás alguno, sí, pero nada grave”. Ve mucha televisión, aunque cuenta que “me tira un poco para abajo” y piensa por qué la sociedad lo trata como a un adulto mayor cuando se siente como un adulto cualquiera, y con algo de resentimiento piensa que hay personas que le dicen “abuelo” cuando ni los conoce. Se sabe útil y además, la jubilación tiene gusto a poco. Cree entonces que llegó la hora de volver a ponerse en marcha y buscar, nuevamente, un trabajo. “Ojalá sea en relación de dependencia”, piensa, pero si no lo consigue, “tendré que hacer algo por mi cuenta. Me quedan muchos años para seguir produciendo”.

La opción de seguir trabajando es cada vez más atractiva, sobre todo porque con una jubilación no alcanza para cubrir los gastos mensuales, o tener la misma calidad de vida que se disfrutaba mientras que había un ingreso fijo en la casa. Perder la jubilación no es una opción, pero sí lo es sumarle otro ingreso.

Desde la Anses

Esta semana, el titular de Anses, Emilio Basavilbaso , sorprendió con una declaración en Mesa Chica, en LN+, que deja ver que el tema de la edad de la jubilación está en agenda. Tras aclarar que “la edad de jubilación la tiene que decidir el Congreso”, dijo que “hay trabajadores que pueden seguir… más allá de los 65 años”. Jubilarse “debería ser voluntario para el que quiera seguir trabajando y esté bien físicamente. El retiro debería ser voluntario”.

Hasta ahora, no lo es. La empresa pide la baja del empleado una vez que cumple con la edad para jubilarse, pero tiene la opción de volver a tomarlo, en blanco como corresponde. Nace entonces un nuevo contrato, y una nueva antigüedad, que se da a partir del nuevo alta. Pero no siempre fue así. Hasta 1994, había una incompatibilidad relativa para jubilarse y trabajar. Si esto sucedía, le bajaban al trabajador su jubilación a la mínima. Por supuesto que funcionaba como un efecto desalentador por el miedo a perder el trabajo y quedarse con la mínima.

Más tarde, llegó la incompatibilidad plena, es decir directamente no se podía trabajar. Hasta que llegó una desafortunada frase del ex presidente: “Si (los jubilados) tienen tanta fuerza para protestar y mandar a policías al hospital, bien podrían tener fuerza para trabajar, y no lo hacen”. Así, llegó la posibilidad de trabajar después de la jubilación, cobrando la totalidad de los haberes.

El artículo 34 de la ley 24.241 es claro:

1. Los beneficiarios de prestaciones del Régimen Previsional Público podrán reingresar a la actividad remunerada tanto en relación de dependencia como en carácter de autónomos.

2. El reingresado tiene la obligación de efectuar los aportes que en cada caso correspondan, los que serán destinados al Fondo Nacional de Empleo.

3. Los nuevos aportes no darán derecho a reajustes o mejoras en las prestaciones originarias.

4. Los beneficiarios de prestaciones previsionales que hubieren accedido a tales beneficios amparados en los regímenes especiales para quienes presten servicios en tareas penosas, riesgosas o insalubres, determinantes de vejez o agotamiento prematuro, no podrán reingresar a la actividad ejerciendo algunas de las tareas que hubieran dado origen al beneficio previsional. Si así lo hicieren, se le suspenderán el pago de los haberes correspondientes al beneficio previsional otorgado.

5. El goce de la prestación del retiro por invalidez es incompatible con el desempeño de cualquier actividad en relación de dependencia.

Con respecto a que el nuevo contrato laboral se sume al anterior para computar antigüedad, hubo un fallo plenario en 2009, Couto de Cappa, que indicó lo contrario, porque “para acceder al beneficio jubilatorio, el trabajador debe cesar en toda actividad en relación de dependencia”.

Quienes quieren seguir trabajando y logran un empleo en relación de dependencia tienen la jubilación que les corresponde por los años de aportes, y también un sueldo, que deben volver a acordar con el empleador. El costo laboral, baja, pero no mucho. Entre el trabajador y el empleador hay un ahorro del 7,5% del sueldo en cuanto a costo laboral total. Sí se hace un descuento que va para el Fondo Nacional de Empleo, que es el seguro de desempleo.

Cada vez más mayores

La última información procesada del Indec, de 2012, establece que “según los datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, la población de 60 años y más representa el 14,3% del total de población del país. “El proceso de envejecimiento poblacional continuará profundizándose”, dice la Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores.

Una de las características de esta población, según el Indec, es la feminización de sus componentes, a causa de los mayores niveles de mortalidad masculina. Para el año 2010, de un total de 4,1 millones de personas de 65 años y más, 2,4 millones corresponden a mujeres y 1,7 millones a varones.

Los años no vienen solos, un libro del Banco Mundial destaca que la población argentina está transitando un período de 30 años denominado “Ventana de Oportunidad Demográfica”, en la cual aumenta la proporción de la población en edad de trabajar, con mayor capacidad potencial de ahorro. Pero el informe dedicado al crecimiento demográfico en la Argentina muestra que la población adulta mayor de 65 años pasará del 10,4% actual, al 19,3% en 2050 y el 24,7% en 2100, “en un claro proceso de convergencia con los países de Europa. Así, mientras hoy hay seis personas en edad de trabajar por cada adulto mayor, en 2050 sólo habrá tres y en 2100 sólo dos”, dice el libro-informe.

“En este contexto, el gasto del sistema de pensiones pasará de representar el 9% del PBI al 11% en 2030 y 15,5% en 2050, lo cual implica un claro desafío para las generaciones futuras”, sostuvo Michele Gragnolati, Líder en Desarrollo Humano para Argentina del Banco Mundial. En treinta años el envejecimiento poblacional tendría un impacto significativo no sólo sobre el nivel de gasto público en Argentina, sino también sobre su capacidad para sostener el crecimiento económico. Pasará de representar el 9% del PBI al 11% en 2030 y 15,5% en 2050, lo cual implica un claro desafío para las generaciones futuras.

Trabajar más

Es en este contexto en el actual director de Anses incentiva a que el que quiera seguir trabajando es bueno que lo haga. Trabajar en buenas condiciones contribuye no solo con la sociedad sino con la buena salud mental.

Desde la entidad, confirmaron a La Nación que no hay un plan para elevar la edad de la jubilación, y que es el Congreso el que tiene que decidir modificar o no este sistema. A nivel mundial la controversia es grande. Por un lado, se trata de darle sustentabilidad al sistema previsional y una de las maneras de hacerlo es que haya menos personas que perciben haberes a través de esta caja. Por otro, tocar la edad de jubilación no es una opción. No todos están preparados o en condiciones de seguir trabajando. Francia dio marcha atrás con la extensión de la edad de jubilación de los 62 a los 60 años, por ejemplo. España, por su parte, la aumenta progresivamente, de los 65 hasta llegar a los 67 en 2027. Pero la polémica continúa, de hecho el ex presidente José María Aznar, en una entrevista publicada por el diario económico español Expansión, dijo que “si no hacemos nada se empobrecerán las pensiones, hay que jubilarse a los 70 años”.

El debate es feroz. En la Argentina “la ley de Reparación Histórica marca que dentro de los tres años de sancionada (fue el 29 de junio de 2016), se debe formar una comisión para estudiar el sistema previsional, para hacerlo sustentable a futuro”, dicen desde Anses. Si se plantea subir la edad para jubilarse seguramente habrá una nueva grieta.

Fecha: 17/06/2017

Subirán los haberes de 13.000 jubilados en junio por la reparación histórica

Para quienes ya cobren por ese plan, se les considerará el nuevo ingreso para el medio aguinaldo que la Anses pagará durante el mes de junio

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Junto con los haberes del mes de junio, alrededor de 13.000 jubilados recibirán su reajuste correspondiente al plan de reparación histórica. Se trata de casos en los que los beneficiarios ya dieron su acuerdo y éste fue homologado por un juez. Fuentes de la Anses dijeron además a La Nación que, con los ingresos de julio, comenzarán a cobrar este incremento cerca de 70.000 pasivos.

En este mes que hoy finaliza, 117.500 jubilados recibieron su ingreso con el ajuste incorporado. Pero en la mayoría de los casos se trató de personas que habían dado su acuerdo a la propuesta oficial de recomposición de sus haberes y estaban todavía a la espera de la homologacion judicial. Por una decisión de la Anses se anticipó el pago antes de la finalización de todos los pasos requeridos por la ley, para quienes cumplieran con determinadas condiciones, como la de tener 80 años o más.

En los meses previos y a partir de septiembre pasado, se les había otorgado la recomposición a casi 900.000 pasivos por la vía de un procecidimiento anticipado, es decir, sin que se cumpliera antes con los pasos que indica la ley. La selección de los beneficiados se hizo, según el Gobierno, siguiendo criterios como la edad, el nivel de ingresos o el monto implicado en el ajuste. Y se dejó abierta la posibilidad de rechazar el aumento para quienes prefirieran ir a un juicio.

Cuando se trata de acuerdos homologados, además del reajuste del ingreso mensual se percibe el retroactivo que se haya acumulado desde el momento en que el jubilado y su abogado hicieron la firma del acuerdo. Este último trámite, necesario para la validación del aumento, se hace una vez aceptada la propuesta en la página web de la Anses (tras ingresar con clave de la seguridad social para acceder a los datos personales), y recurriendo a una oficina de la Anses o a una sucursal bancaria que cuente con un tótem (lector de datos biométricos), ya que el acuerdo se suscribe con la huella digital.

Además, si se trata de un jubilado que le había hecho un juicio al Estado por el reajuste de sus haberes -al cual renuncia si elige aceptar la propuesta de la reparación histórica-, corresponde que cobre un retroactivo. El 50% de ese monto se recibe en forma inmediata, según lo dispuesto por la ley, y la mitad restante, en 12 cuotas trimestrales que se irán ajustando según el índice de movilidad, es decir, en un plazo total de 3 años.

Para quienes hayan recibido o reciban en junio su ajuste por reparación histórica, el medio aguinaldo se calculó sobre el nuevo haber, según explicaron en la Anses. El organismo anunció que pagará ese beneficio a todos los pasivos junto con los haberes de junio. El calendario de pagos comienza mañana, jueves 1°, con los titulares de pensiones no contributivas que, según la terminación de su número de documento, tendrán como primera fecha de pago entre mañana y hasta el miércoles 7.

Los jubilados y pensionados del sistema contributivo con un ingreso mensual de hasta $ 7266, tendrán disponible su dinero entre los días 8 y 22 de junio (según el grupo de pago en el que estén incluidos). En tanto que quienes perciben por arriba de esa cifra, cobrarán entre los días 23 y 29 de junio.

En el plan de reparación histórica, en tanto, aún hay muchos casos que esperan conocer la propuesta oficial de aumento de haberes, para decidir su aceptación o rechazo.

Fecha: 01/06/2017

La Corte avaló que se calculen las jubilaciones con un tope

Los jueces consideraron que, para estimar los haberes, no puede considerarse una parte del salario sobre la que no se aportó

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

La Corte Suprema de Justicia declaró, por voto unánime, que es válida la aplicación de topes salariales para el cálculo de los haberes jubilatorios iniciales. Y de esta manera, revirtió lo dispuesto por sentencias en las cuales los jueces de la Cámara Federal de la Seguridad Social habían declarado la inconstitucionalidad de la utilización de esos valores máximos y habían ordenado a la Anses hacer un recálculo del ingreso inicial de los demandantes.

En el juicio iniciado por el jubilado Alberto Gualtieri (el litigante del primer expediente en el que se pronunció la Corte, aunque no el único), los jueces de segunda instancia habían señalado en su momento que el límite aplicado en el cálculo del ingreso atentaba contra una “proporción justa y razonable que debe existir entre los ingresos de pasividad y de actividad”. Ese desfase había ocurrido, en gran medida, por una situación particular: la desactualización que sufrió el tope salarial para el cálculo del aporte previsional durante varios años, una situación que sólo se corrigió en 2007, cuando nominalmente -y en tiempos inflacionarios- las remuneraciones ya habían crecido en forma significativa desde el momento en que se había fijado inicialmente esa cifra tope. 

Según lo dispuesto por la ley 24.241, para definir de cuánto será el haber previsional en cada caso, se calcula en primer lugar el promedio de las remuneraciones de los diez últimos años en los que se hicieron aportes. Luego se calcula el 1,5% de ese promedio y se multiplica la cifra resultante por la cantidad de años con contribuciones.

Para hacer la primera cuenta se considera, para cada período, la remuneración sobre la cual se aportó al sistema previsional. El salario sujeto a aportes tiene un tope legal: actualmente, por ejemplo, el descuento del 11% con destino al sistema jubilatorio en el sistema que gestiona la Anses se hace sobre un salario tope de $ 72.289,62 y se actualiza periódicamente según el índice de movilidad. Quien cobra un salario bruto equivalente o superior a esa cifra, siempre aporta un monto fijo: $ 7951,86 (11% de aquella cifra).

En el momento en que se jubiló Gualtieri, su ingreso se vio particularmente afectado porque el tope para aportar se mantuvo congelado en $ 4800 durante casi todo el período que entró en consideración para el cálculo de su haber mensual. Según el fallo, de hecho, se le consideró el lapso de 1998 a 2008. Al subir el valor nominal de los salarios, la falta de actualización de aquella variable provocó, por un lado, que los trabajadores dependientes con ingresos más altos hicieran aportes equivalentes a un porcentaje cada vez menor de sus salarios y, por el otro lado, que al alcanzarse la edad jubilatoria las prestaciones también se alejaran demasiado de los últimos salarios cobrados en actividad. Esto último es lo que provocó reclamos judiciales.

“Permitir que el trabajador que cotizó sólo por una parte de su salario de actividad en virtud del límite contenido en el artículo 9° de la ley 24.241 obtenga una prestación que incluya las sumas por las que no contribuyó al sistema constituiría un verdadero subsidio, contrario a la protección del esfuerzo contributivo realizado por el conjunto de los afiliados”, sostiene en contra de la pretensión del jubilado el fallo de la Corte Suprema, firmado por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.

Los jueces observaron, además, que la fijación de un tope para hacer aportes no obligó a Gualtieri a ir inevitablemente a una pérdida de la relación entre lo ganado en actividad y lo percibido como pasivo. ¿Por qué? Porque, según recuerdan, en aquellos años el régimen previsional incluía la opción por la capitalización y, dentro de este sistema, se permitía hacer aportes voluntarios por arriba del porcentaje obligatorio dispuesto por ley. Según la sentencia, el jubilado no ejerció la opción “que le hubiera permitido alcanzar” una tasa de sustitución “razonable”.

Fecha: 26/05/2017

Tener ahorros para la vejez, un desafío para personas y países

Varias naciones sostienen planes de retiro individual; en la Argentina podrían ser voluntarios y completar el ingreso de un sistema público; rescatar la confianza es clave

Por: David Feliba

Para: Diario La Nación

“Mi consejo es que hay que hacerse rico antes de hacerse viejo”, dice con humor pero sin bromear José Fanelli, especialista del Conicet en temas poblacionales. Explica que la fórmula que echa sombra sobre los mecanismos jubilatorios es simple: una tasa global de natalidad en caída y una expectativa de vida en ascenso. Algunos estudios arrojan indicios. Según la ONU, el 34% de la población europea tendrá más de 60 años en 2050, mientras que en Asia y América latina ese índice se acercará al 25%. En 2015, el promedio global estaba en 12,5%. Y los expertos concuerdan en que ni la Argentina ni la región -ni prácticamente ningún país- estarán al margen de una tendencia general al envejecimiento.

El nuevo esquema demográfico impregna de estrés los distintos sistemas previsionales del mundo. Algunos países profundizaron un mercado de planes de retiro, en los que los ahorros de la persona se acumulan desde edad temprana para complementar luego los aportes hechos a un régimen público. En la Argentina aún queda el mal sabor tras la experiencia con las AFJP. Como con todo en el país, o al menos todo lo relativo al ahorro, resultará providencial recomponer la confianza. A su vez, está claro que, como el Estado gasta cuatro de cada diez pesos en prestaciones previsionales, la discusión no se limita a la esfera privada.

Estas observaciones se dieron en el marco de la Conferencia Latinoamericana de Retiro 2017, que organizaron la Asociación de Aseguradores de Vida y Retiro de Argentina (Avira) y Limra (entidad internacional). De cara a una revisión integral aún latente del sistema argentino que se prevé para antes de 2019 (según el compromiso incluido en una ley de 2016), ¿qué puede tomarse de las experiencias regionales?

Uno de los aspectos para el análisis es la posibilidad de instaurar sistemas voluntarios de ahorro para complementar lo que pague el régimen público. La producción de seguros de retiro es magra en el país: apenas el 1,5% del total de primas emitidas por la actividad aseguradora. Casi la totalidad se explica por planes colectivos. “Sirve como complemento de la jubilación pero no tiene incentivos fiscales y se usa más como un beneficio de las empresas para un segmento de sus empleados que como herramienta individual. No hay contribuciones voluntarias”, explica Fabián Hilsenrat, vicepresidente de Avira.

Según Hernán Raffo, socio de PwC Argentina, para capturar el ahorro de las rentas medias, la industria deberá diseñar algo de muy bajo costo y con fuerte transparencia. La clave, explica, estará tanto en la moneda en la que se nomine como en la portabilidad. “El poder mover el ahorro de una institución a otra hará que las compañías puedan competir por rentabilidad”, argumenta.

“En Brasil, los fondos tienen portabilidad”, explica Andrea Levy, asesor en Mongeral Aegon. “Cada dos meses uno tiene el derecho a cambiar si no está satisfecho o si decidiera modificar su perfil de riesgo. Se puede ir a otro banco, fondo o aseguradora”, agrega.

En su presentación, uno de los ejes que llamó la atención fue el incentivo fiscal: para mantener el ahorro dentro del sistema, el trabajador se beneficia con una reducción del 35 al 10% en el impuesto a pagar al final, siempre y cuando no rescate el capital con antelación.

Explica que es principalmente un negocio de cuentas individuales, adquiridas a través del canal bancario. Allí, los fondos de pensión administran activos por cerca de 800.000 millones de reales. “Es el bloque de negocios más importante en términos financieros”, describe Levy. En los últimos años, parte del capital de los trabajadores financió la inversión brasileña en infraestructura.

Cuestión de edad

Pero la realidad llama a las puertas de Brasil, donde la edad promedio de retiro es de 53,2 años y se avecina una dura batalla por una reforma estructural (que ahora se verá cómo se resuelve tras el escándalo que involucró al presidente Michel Temer). Levy describe: “Brasil está envejeciendo, y mucho más rápido que el resto del mundo. Antes éramos un país joven y había mucha gente que pagaba. Eso cambió por tres cosas: soluciones mágicas que estiran la expectativa de vida, mujeres que trabajan cada vez más (y, por ende, una fertilidad que no estará allí para financiar el sistema), y una población que envejece. Debemos pensar en esto, la base se angosta cada año?”.

“Hay que planificar estas vidas más largas, ¿no?”, dice Alison Salka, vicepresidenta de Limra. “Cuando uno se retira en EE.UU., se espera que viva entre 18 y 21 años más”, dice. Da otros datos: habrá en 2050 unos 3,7 millones de centenarios en el mundo. Hoy hay unos 500.000. Japón, el país más envejecido, es un caso emblemático: tendrá para ese entonces una edad mediana de 53,3 años. Ya en el presente, grafica, el mercado de pañales para adultos supera al de pañales para bebes.

Según datos de Limra, en EE.UU. dos de cada tres empleados acceden a un plan de retiro en el trabajo, que complementa una tasa de reemplazo de la seguridad social (ingreso pasivo sobre ingreso activo) de entre 20 y 55%. “¿El factor más importante? La suscripción automática del empleado a partir de una deducción de su salario”, dice Salka.

En el modelo chileno mandan las cifras. Carlos Gómez, miembro director del Centro Internacional de Reformas de Pensiones, llama a la previsional como la “madre de todas las reformas”. Afirma que los sistemas están “quebrados en todo el mundo” y promueve la creación de un mecanismo de cuentas individuales de ahorro para el retiro.

Explica que desde que se introdujo ese sistema hace décadas (hoy 30 países lo tienen), cayó drásticamente la pobreza, el desempleo y aumentó el ingreso per cápita. “Chile tiene hoy 10 millones de trabajadores capitalistas que formaron capital privado por US$ 200.000 millones o 80% de PBI. Es un sistema que recupera el eslabón perdido entre esfuerzo y recompensa”, dice. Todo trabajador chileno tiene una cuenta obligatoria de ahorro, a la que va el 10% del salario. El retorno real promedio de los últimos 36 años, dice, por la inversión de esos fondos que hacen las AFP, fue de 8,3% anual.

Fecha: 24/05/2017

La ANSeS apelará fallo contra el pago de Ganancias de jubilados

Por: Verónica Dalto

Para: El Cronista

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) apelará el fallo que declaró la inconstitucionalidad del pago del impuesto a las Ganancias por parte de los jubilados, por lo que deberá definir la Corte Suprema. En un comunicado, el organismo indicó que una vez que sea debidamente notificado, interpondrá un recurso extraordinario ante el alto tribunal.

Sobre el fallo de la Sala II de la Cámara Federal de la Seguridad Social a favor del jubilado Leonardo Gualberto Calderale, el organismo indicó que “resulta aislado y va en contraposición a cuanto ya ha resuelto la Corte Suprema sobre la materia. Apunta a un sector reducido de la sociedad que percibe remuneraciones elevadas: por encima de los $ 38.364”.

Y detalló que al asumir, en diciembre de 2015, más de 322.000 jubilados debían abonar Ganancias y hoy ese número se redujo a 100.535 jubilados, sobre un total de 6,5 millones.

La Sala declaró exentas del impuesto a las ganancias las sumas retroactivas que se reconocieren en favor del titular, como consecuencia de la sentencia recaída en el proceso de reajuste de haberes. Y resolvió la inconstitucionalidad del art. 79, inc. c) de la ley 20.628 (decreto 649/97) y del art. 115 de la ley 24.241, en la medida que la liquidación del haber mensual supere el mínimo no imponible y se tribute el impuesto.

“Esta cuestión del impuesto a las ganancias sobre sumas retroactivas derivadas de reajustes de haberes no resulta jurisprudencialmente unánime, existiendo diversos fallos de distintos tribunales e incluso de la propia Corte Suprema que abordan la cuestión con fundamentos y resoluciones diferentes”, dijo el organismo. Explicó que “es incorrecto” que, de admitirse la retención del impuesto, se estaría configurando una doble imposición.

Fecha: 18/05/2017

Un fallo ordena que los jubilados no paguen Ganancias

La Justicia en segunda instancia declaró que no corresponde el descuento

Por: Silvia Stang

Para: Diario La Nación

Un fallo judicial de segunda instancia del fuero de la Seguridad Social declaró inconstitucional que los haberes jubilatorios estén alcanzados por el impuesto a las ganancias. Los jueces Luis René Herrero y Nora Dorado, de la Sala II de la Cámara Federal de la Seguridad Social, así lo resolvieron en la causa iniciada por el jubilado Leonardo Calderale, al considerar la no validez de lo dispuesto por el inciso c del artículo 79° de la ley de ese tributo, que es el referido a la imposición de los ingresos de los pasivos.

“Resultaría a todas luces contradictorio reconocer que los beneficios previsionales están protegidos por la garantía de integridad, proporcionalidad y sustitutividad que consagra la Ley Suprema y a su vez tipificarlos como una renta, enriquecimiento, rendimiento o ganancia gravada por el propio Estado, que es el máximo responsable de velar por la vigencia y efectividad de estos principios constitucionales”, sostiene en su voto el juez Herrero, quien también cita -como su par Dorado- un fallo dictado en la ciudad de Paraná (“Cuesta, Jorge Antonio /AFIP sobre acción de inconstitucionalidad”), que tuvo igual resolución que el de Calderale. En el caso de la Capital Federal, éste es el primer fallo que se opone al cobro del impuesto a las ganancias a los jubilados.

Hasta el año pasado, los pasivos estaban alcanzados por el tributo de igual manera que los asalariados, es decir, a partir del mismo nivel de ingreso y con las mismas alícuotas. La ley que a fines de 2016 reformó el esquema del impuesto mantuvo el descuento sobre los haberes previsionales, pero elevó la base a partir de la cual éste se aplica.

Concretamente, se estableció que están gravados los haberes que superen el equivalente a seis haberes mínimos, un valor que hoy es de $ 38.364 (con excepción de casos en los que se den ciertos supuestos, como que la persona cuente con determinado patrimonio). El argumento con el que se justifica ese cobro es que, cuando se hacen los aportes durante la vida laboral, esos descuentos salariales están liberados del impuesto.

Sin embargo, el fallo que beneficia a Calderale evalúa como “irrazonable y carente de toda lógica jurídica” asimilar las jubilaciones a los conceptos de ingresos que se consideran alcanzados por Ganancias. Y se afirma en el escrito que quien hoy es jubilado ya tributó, en caso de haber superado el salario mínimo alcanzado, durante su etapa laboral. “Podría inferirse que el aporte en concepto de impuesto a las ganancias que grava a los jubilados sería percibido por el Estado en dos oportunidades con respecto a la misma persona”, sostuvo Herrero.

Por su parte, Dorado señala que los jueces tienen “el deber constitucional y legal de velar” por la integridad de los ingresos de las personas jubiladas.

El reclamo de Calderale surgió a partir del descuento impositivo que se le aplicó al monto percibido por haber ganado un juicio iniciado por un reajuste de haberes.

Según especificó Herrero, la disposición sobre la inconstitucionalidad de Ganancias rige tanto para los retroactivos como para los haberes que se cobren de aquí en más. En lo que se refiere a los retroactivos, la sentencia ordena que, si al calcular cuánto le hubiera correspondido cobrar a la persona como haber mensual en cada período, resultara que con la nueva cifra le habría tocado tributar, ese descuento no se le haga al liquidar la sentencia.

Más allá de lo dispuesto por los jueces camaristas, lo más probable es que ahora el Estado apele la medida judicial, con lo cual el tema le llegará a la Corte Suprema de Justicia.

Datos clave

$ 38.364 Haber imponible

Es el ingreso mensual a partir del cual se aplica el impuesto en estos meses; la última reforma legal elevó la cifra para los jubilados y pensionados y la fijó en el equivalente a seis veces el haber mínimo

35%  Alícuota máxima

Es la mayor tasa de imposición que tiene el impuesto; desde este año la más baja es del 6%. Y en todos los casos se calcula sobre lo que excede de los valores que no están alcanzados por el gravamen.

Fecha: 17/05/2017